¿Qué hacer cuando nuestro niño nos pide más tiempo del que podemos ofrecerle?

  • Escucharlo. Esto implica reconocer que se encuentar pasando 8un momento importante y que necesita más de tí. Cuando haga énfasis esta necesidad  difícilmente será para generar un "chantaje" o una "manipulación". Seamos cuidadosos con los significados que construimos al respecto.

 

  • Tomarnos un tiempo para reflexionar. ¿Qué puede estar pasando en su vida para que por ahora nos requiera más en casa? ¿hay algún cambio? ¿existe alguna situación que pueda estarle motivando a necesitarme un poco más?. Tomarnos este tiempo para reflexionar y darnos cuenta de qué existe en el contexto de nuestra relación, nos puede permitir el descubrimiento de áreas de trabajo que como educadores podemos tomar en cuenta.

 

  • Observar. Cuando nos detenmos para observar con calma lo que acontece alrededor de nuestro niño, podemos leer con mayor exactitud lo que posiblemente esté viviendo, de esta manera "leeremos entre líneas" lo que él mismo se encuentra "narrando" con su actitud.

 

  • Evitar encontrar una razón psicológica. Darle explicaciones desde la razón y desde el argumento científico a los eventos que nos rodean, forma parte de las necesidades que hemos construido como sociedad. Es posible, mediante la razón, relacionarnos con la angustia de una forma menos amenazante, sin embargo, la invitación es ha hacer contacto con el conocimiento que tienes de tí, con el conocimiento que tienes de tu niña/o y con tu pensamiento intuititvo el cual pocas veces coincide con los razonamientos. Es válido responderse solamente me necesita!

 

  • Permitirse renunciar así mismo. El trabajo, pasará; el celular, volverá a sonar; recordar que el tiempo que se vive con ellos también pasará y que de éste depende la imagen que tenga de sí, el vínculo emocional que los alimentará en los tiempos difíciles y la construcción de la confianza tan anhelada en los años venideros, puede darte la fortaleza para renunciar un momento a aquello que también es importante para tí. Y aquí nace una acotación: Es distinto renunciar a algo que se disfruta, a alguien que nos necesita

 

  • Evitar culpabilizar. Cuando se tiene poco tiempo aún queriendo tener más para con nuestros chicos, poco puede resultar el culpar a otros por lo que se está viviendo. Quizás resulte mejor el pensar junto con tu niño/a las formas más funcionales para sentirse cerca el uno del otro. Algo que podrá apoyarte también es hacer un ejercicio de reorganización del tiempo el cual ya es en sí mismo una herramienta que te abrirá el espacio para analizar las posibilidades.

 

Por otra parte, quizás te ayude saber que existen momentos del desarrollo del niño en el que éste require de mayor seguridad, ya sea por algún cambio familiar, escolar o incluso personal. Cuando han construido tú y tu chico/a un apego seguro, es altamene probable que acuda a tí con mayor fuerza que en otros momentos de su vida.

 

Recuerda que lejos de manejarte, chantajearte o quererte hacer la vida difícil, lo que ha aprendido en sus escasos años de vida ha sido que el lugar seguro que ha tejido junto a tí, es el lugar de desacanso que necesita para tomar fuerzas y continuar.

 

Somos los adultos del cambio!

 

Isela a.

@ConstruyendoA

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