Adultos mayores y el mundo virtual

Realizar esta actividad por, al menos, una hora diariamente logra activar regiones del cerebro que antes permanecían inactivas y mejora capacidades mentales, como la memoria, arrojó un estudio realizado por la Universidad de California en Los Ángeles, EU.

Gary Small, profesor de psiquiatría y científico titular del Centro de Estudios de Memoria y Envejecimiento de UCLA, explicó que esto ocurre porque navegar por internet es una actividad que nos obliga a activar centros clave del cerebro humano.

"Me refiero a que navegar activa partes vitales que controlan la forma como tomamos las decisiones y también, aquellas que determinan nuestro razonamiento complejo", aseguró Small.

Cómo lo descubrieron?

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de especialistas, integrado por psicólogos, psiquiatras, neurólogos y médicos estadounidenses, analizaron el comportamiento del cerebro de 24 personas, de entre 55 y 78 años de edad, física y mentalmente sanos.

Los expertos utilizaron la resonancia magnética funcional (RMF) que no sólo permite ver la anatomía del cerebro, sino también observar la actividad neuronal y el flujo sanguíneo en su interior.

Los voluntarios fueron divididos en grupos de 12 personas; el primero estaba integrado por personas que usaban internet al menos una vez por día, mientras que el resto eran personas con experiencia escasa o nula en la navegación por la web.

A través de esta investigación se confirmó que al leer, en todos los cerebros se activaron las zonas que controlan el lenguaje, la memoria y las habilidades visuales.

Sin embargo, entre las personas con mayor experiencia en internet se activaron también las zonas del cerebro relacionadas con la toma de decisiones y de razonamiento complejo.

Luego del análisis inicial, se le solicitó a la mitad de los estudiados que usara Internet durante al menos una semana. Una vez transcurrido ese tiempo, se repitieron los mismos análisis y, para sorpresa de los investigadores, los usuarios novatos evolucionaron con mucha rapidez y sus registros se ampliaron significativamente, en comparación con la primera prueba.

Que maravilloso es saber que cada día es más claro que las diferencias intergeneracionales son potencialmente constructivas!


Ise al.